La senadora Ana Lilia Rivera Rivera calificó como un avance histórico la aprobación unánime en el Senado de la República de reformas a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, con las que se reconoce que pagar menos a una mujer que a un hombre por realizar el mismo trabajo en un mismo centro laboral constituye violencia laboral.
La legisladora tlaxcalteca afirmó que esta decisión fortalece la lucha contra la brecha económica de género y representa un paso firme para erradicar prácticas discriminatorias que durante años han limitado la autonomía económica de las mujeres.
“Reconocer que pagar menos a una mujer por el mismo trabajo constituye violencia laboral, es un paso firme para erradicar prácticas discriminatorias que por años han limitado la autonomía económica de las mujeres”.
Rivera Rivera lamentó que, en la práctica, muchas mujeres continúen enfrentando desigualdades salariales, por lo que sostuvo que esta reforma fortalece el marco legal al incorporar esta disparidad como una forma de violencia que debe prevenirse, sancionarse y erradicarse.
La senadora subrayó que esta modificación legislativa tendrá un impacto directo en miles de mujeres trabajadoras de Tlaxcala, quienes diariamente contribuyen al desarrollo económico del estado desde la industria, el comercio, los servicios y el campo.
“Esta reforma también significa justicia para miles de mujeres tlaxcaltecas que sostienen a sus familias con su trabajo y que merecen recibir el mismo salario que los hombres cuando desempeñan las mismas responsabilidades”.
Reforma busca justicia laboral para las mujeres
Ana Lilia Rivera recordó que la brecha salarial de género sigue siendo un desafío en México, ya que en promedio las mujeres perciben menores ingresos que los hombres por trabajos de igual valor, una situación que afecta su independencia económica y limita sus oportunidades de desarrollo.
Ante ello, sostuvo que el Senado envió un mensaje claro al país en el sentido de que la igualdad sustantiva también debe reflejarse en el salario y en las condiciones laborales.
“La igualdad entre mujeres y hombres no puede ser solamente un principio en la ley; debe convertirse en una realidad en cada centro de trabajo. Con esta reforma damos un paso más para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia y con justicia laboral”.
