El Pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad, con 94 votos, la reforma al artículo 38 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, iniciativa impulsada por la senadora tlaxcalteca Ana Lilia Rivera Rivera, con el objetivo de fortalecer la prevención y erradicar la violencia laboral contra las mujeres en México.
La modificación aprobada apuntó a cerrar el paso a prácticas que han persistido en distintos entornos de trabajo, como la discriminación, el abuso de poder y el hostigamiento. Con la reforma, se estableció la obligación de que las personas servidoras públicas, en todos los órdenes de gobierno, reciban capacitación especializada para identificar, prevenir y erradicar estas conductas.
Durante la presentación del dictamen, Ana Lilia Rivera expuso que la violencia laboral no es un fenómeno aislado y que incluso se mantiene dentro de las instituciones públicas, donde durante años se toleró en silencio. En ese contexto, sostuvo que la propuesta no se limitó a sancionar, sino que buscó transformar de raíz la cultura institucional y colocar la dignidad de las mujeres como eje de la acción pública.
Capacitación obligatoria en el servicio público
Con la reforma al artículo 38, la prevención se reforzó desde el propio aparato gubernamental, al establecer que la capacitación será un deber para quienes desempeñan funciones públicas. El objetivo planteado fue que la identificación temprana y la atención oportuna permitan cortar dinámicas de violencia laboral, así como evitar que la discriminación o el hostigamiento se normalicen en los espacios de trabajo.
La legisladora tlaxcalteca indicó que la reforma incorporó un enfoque integral con perspectiva de género, derechos humanos, interseccionalidad e interculturalidad, al reconocer que no todas las mujeres enfrentan las mismas condiciones ni los mismos riesgos en el ámbito laboral. Bajo este planteamiento, el dictamen buscó que las políticas públicas atiendan realidades diversas y reduzcan desigualdades persistentes.
Impacto para Tlaxcala y mensaje del Senado
En el caso de Tlaxcala, el avance legislativo se perfiló como un respaldo directo para fortalecer condiciones que permitan construir espacios laborales seguros, libres de violencia y con igualdad de oportunidades, al obligar a las instituciones a actuar con congruencia y responsabilidad en la garantía de los derechos de las mujeres.
En el pleno legislativo se destacó que la aprobación unánime reflejó un amplio consenso en torno a la necesidad de enfrentar la violencia laboral contra las mujeres desde el Estado. En ese marco, se señaló que el resultado también evidenció el liderazgo y la capacidad de diálogo de Ana Lilia Rivera Rivera para impulsar reformas de alto impacto social.
Con esta reforma, el Senado envió un mensaje de alcance nacional: en el servicio público no hay lugar para la violencia contra las mujeres. La iniciativa aprobada planteó que el Estado mexicano debe predicar con el ejemplo, reforzando acciones preventivas y garantizando entornos laborales dignos, seguros y libres de violencia.
