
Tlaxcala registró una reducción de la pobreza de 52.5 a 40.8 por ciento entre 2022 y 2024, lo que significa que 121 mil personas dejaron esta condición, de acuerdo con los indicadores de pobreza y carencias sociales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Durante los Diálogos Circulares organizados por la Coordinación de Comunicación del Gobierno del Estado, la secretaria de Bienestar, María Estela Álvarez Corona, informó que esta disminución de 11.7 puntos porcentuales colocó a la entidad como la segunda del país con mayor reducción de la pobreza en ese periodo.
La funcionaria destacó que, en una perspectiva de cuatro años, el avance fue aún mayor. Mientras en 2020 el 59.3 por ciento de la población vivía en situación de pobreza, para 2024 la cifra se redujo a 40.8 por ciento, lo que representa que 202 mil personas salieron de esta condición y que 69 mil dejaron la pobreza extrema.
“Al inicio de la administración, seis de cada diez tlaxcaltecas vivían en situación de pobreza; hoy la cifra se redujo a cuatro de cada diez”, subrayó Álvarez Corona.
En el mismo periodo, la pobreza moderada disminuyó de 45.8 a 36.5 por ciento, una reducción de 9.3 puntos, lo que representa que 92 mil 460 personas superaron esta situación. En tanto, la pobreza extrema pasó de 6.8 a 4.4 por ciento, es decir, 2.4 puntos menos, con lo que 22 mil 940 personas dejaron las condiciones más severas de pobreza.
La secretaria explicó que la medición de la pobreza considera seis carencias sociales fundamentales: rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a alimentación nutritiva y de calidad. En todos estos indicadores se registraron disminuciones, lo que contribuyó al avance general en bienestar social.
Disminuyen carencias sociales en educación, salud y vivienda
Entre los cambios más relevantes destacó la reducción del rezago educativo, que pasó de 16.1 a 14.3 por ciento, lo que permitió que 11 mil personas superaran esta condición gracias a programas de cobertura escolar, alfabetización y permanencia educativa.
También se registró una disminución en la carencia por acceso a servicios de salud, que pasó de 45.2 a 39.3 por ciento, es decir, 5.9 puntos menos, lo que permitió que 44 mil personas accedieran a atención médica.
En seguridad social, el indicador se redujo de 61.9 a 58.7 por ciento, mientras que la carencia por calidad y espacios de la vivienda bajó de 8.2 a 5.8 por ciento, beneficiando a 27 mil personas con hogares en mejores condiciones.
Asimismo, la carencia por servicios básicos en la vivienda disminuyó de 8.1 a 6.2 por ciento, lo que permitió que 20 mil personas accedieran a agua potable, drenaje, energía eléctrica o sistemas de captación de agua.
En materia alimentaria, la carencia por acceso a alimentación nutritiva y de calidad pasó de 22.7 a 20.8 por ciento, lo que representa que 6 mil personas más accedieron a una dieta suficiente como resultado de estrategias de abasto y programas de apoyo alimentario.
Álvarez Corona señaló que estos resultados son producto de una estrategia integral que combina programas sociales, inversión en infraestructura básica y acciones focalizadas para población vulnerable, además de la coordinación entre los tres niveles de gobierno para ampliar el acceso a servicios de salud, educación, vivienda y alimentación.






