El cierre del relleno sanitario de Atlangatepec, programado para el 31 de octubre, obliga a los 60 municipios de Tlaxcala a definir alternativas para mantener la recolección y disposición final de basura a partir del 1 de noviembre, con el propósito de evitar interrupciones en el servicio y la acumulación de residuos.
La Secretaría de Medio Ambiente (SMA) trabaja con los ayuntamientos en la evaluación de sitios autorizados para recibir los desechos, tanto dentro como fuera del estado, así como en la posible instalación de estaciones de transferencia que faciliten su traslado.
El titular de la dependencia, Pedro Aquino Alvarado, explicó durante los Diálogos Circulares de la Coordinación de Comunicación (CCOM) que las soluciones deberán ajustarse a las condiciones operativas, económicas y territoriales de cada municipio.
El funcionario detalló que el cierre de Atlangatepec fue notificado formalmente a las autoridades municipales durante la 17ª Reunión de la Mesa Interregional para la Construcción de la Paz, encabezada por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, donde también se presentaron las alternativas disponibles.
Analizan estaciones de transferencia y rellenos autorizados
Una de las opciones que ha despertado mayor interés entre los ayuntamientos es la instalación de estaciones de transferencia, espacios donde los residuos podrían concentrarse temporalmente antes de ser trasladados a sitios de disposición final que cumplan con la normatividad ambiental.
De acuerdo con Aquino Alvarado, esta alternativa podría resultar operativa y financieramente viable para atender las necesidades inmediatas de los municipios, aunque su implementación dependerá de las condiciones particulares de cada demarcación.
El secretario informó que en Tlaxcala existen cuatro instalaciones privadas con autorizaciones ambientales, cuya disponibilidad operativa todavía deberá revisarse. También se contempla establecer acuerdos con operadores autorizados de otras entidades para recibir los residuos generados en el estado.
En este proceso, la declaratoria de emergencia ambiental, publicada en el Periódico Oficial del Estado, permitirá agilizar trámites y autorizaciones relacionados con el manejo y traslado de basura, sin dejar de cumplir las disposiciones ambientales aplicables.
Aquino Alvarado recordó que la recolección de basura es responsabilidad de los gobiernos municipales, por lo que cada ayuntamiento deberá elegir, conforme a su autonomía, la alternativa que considere más adecuada.
Por su parte, el Gobierno del Estado ofrecerá acompañamiento técnico, capacitación y facilidades administrativas para aplicar las medidas necesarias, incluida la autorización de vehículos adicionales para el traslado de residuos.
Las mesas de trabajo continuarán durante el fin de semana para revisar las necesidades de cada municipio, analizar propuestas y avanzar en acuerdos que permitan mantener el servicio después del cierre de Atlangatepec.
Investigan tiraderos clandestinos y buscan prevenir acumulación de basura
Además de las alternativas para la disposición final, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET) investiga posibles casos de disposición clandestina de residuos, una práctica que representa riesgos para la salud pública y el medio ambiente.
Ante esta situación, las autoridades municipales suscribieron una carta compromiso para prevenir la apertura de tiraderos irregulares y mantener la vigilancia sobre el destino de los desechos generados en sus territorios.
La medida busca evitar que las dificultades para trasladar la basura a sitios autorizados provoquen la aparición de nuevos puntos de contaminación.
Finalmente, Pedro Aquino Alvarado señaló que las acciones previstas ante el cierre del relleno sanitario forman parte de una transición hacia un modelo de gestión integral de residuos sólidos basado en la economía circular.
Este planteamiento contempla promover la separación, el aprovechamiento y la reducción de los desechos enviados a disposición final.
Mientras se definen las soluciones de largo plazo, el principal desafío para las autoridades estatales y municipales será garantizar la continuidad del servicio de recolección y evitar la acumulación de basura a partir del 1 de noviembre, cuando está previsto que deje de operar el relleno.






